Más desastres naturales

No es ni de lejos uno de mis temas favoritos pero viviendo como un ser normal, con cabeza, tronco, corazón y alma, hay que recordarlo y esforzarse por analizar los motivos.
La muerte y sus diferentes variables.
Abrir hoy la prensa o mirar Internet es ir esquivando un número vergonzoso de muertes por causas que nos pillan tan de lejos que, debido a esto, podemos pasar página o, efectivamente, esquivarlas.
No os diré qué países ni qué situaciones se han dado porque debéis tener conciencia de lo que sucede, y cómo nos acostumbramos con facilidad a palabras como tsunami (incluso las adaptamos a nuestro vocabulario diario y cotidiano sin vergüenza) o a leer miles de muertos.
Datos que son personas: 50 millones de fallecidos a día de hoy (27 de octubre de 2010).
Si analizamos un poco los motivos, veremos por qué morimos las personas.
Es sencillo: cómo vives y cómo mueres dice mucho del mundo en el que vives.
Y la conciencia que tomas al respecto dirá mucho o nada de ti.

Examen de conciencia sin dolor de pecados

La vida se mueve y esto es bueno.
A nivel económico la vida es convulsa, qué duda cabe.
A nivel social la vida se remueve, qué duda cabe.
A nivel del café la vida critica y se envilece, qué duda cabe.

Esto no es poesía, pero resulta que en el mundillo actual algo debe suceder cuando nos quedamos embobados con mineros, pero luego debatimos la importancia de abuchear o no en un acto público (con más o menos homenajes por medio), o de que unos deportistas asistan a una entrega de premios de relevancia social y monárquica, mientras tratan de crucificar a otro por si en su sangre había o no restos de sustancias químicas legalmente prohibidas.
Aunque también se pueden debatir muchas otras cosas, como presupuestos generales del Estado, donde se camuflan dineros, dineros y más dineros (¡es de locos analizarlos!).

Esto no es poesía pero debemos plantearnos cómo está el mundo en el que vivimos y hasta qué punto nos están reconduciendo, reprogramando y manipulando.
Hoy decía Marcelo Ortega en su artículo sabatino algo así como que era una lástima que en España se critique a la hora del café a los mismos que luego alabamos en público. ¿Seré yo el primero en hacer examen de conciencia? ¿Me sigue alguien?

Primarias, democracia y publicidad

El riesgo de las primarias es ovbio: que piensen que hay desunión y que se lancen a la yugular de otro como está sucediendo con el caso del presidente del Gobierno. Hay mucho interés detrás, como es natural.

Pero llevar a cabo primarias en un partido es un inteligente ejercicio de publicidad gratuita que tiene a dos personas (posteriormente candidatos) en la prensa día sí y día también durante varios meses. Y por mucho desgaste que haya entre ellos, tienen tiempo por delante para recuperarse de cara al proceso electoral de mayo (o el que corresponda).

Esta publicidad gratuita no sería posible de otra manera y otorga un reconocimiento público al ganador difícil de conseguir. Siempre gana el partido a pesar de los pesares, a pesar de artículos de opinión, a pesar de editoriales duros contra candidatos y partidos. La publicidad y el reconocimiento público es tremendo y, sober todo, gratuito. Provoca que la campaña se adelante y el ganador de las primarias (si están bien hechas) se lleve un tanto por ciento de reconocimiento con el electorado.

Si no hubiera primarias, el aparato de partido tendría que gastar más en la campaña para hacer de candidatos, candidatos reconocidos por la gente.

El ejemplo de EEUU es demasiado sencillo pero que le pregunten a los demócratas de aquel país sino, publicidad gratuita durante casi un año. Y luego salieron presidente y vicepresidenta.

Sales en la tele, sales en el periódico. Y las personas pueden o no estar de acuerdo con tus ideas y pensamientos, pero ya saben quién eres.

En política esto es fundamental.

Porque a partir de este momento, salvo tres días de titulares, la gente ya et reconoce y puedes empezar a trabajar; porque no nos engañemos, los afiliados de un partido (voten en las primarias a quien voten) siempre votarán a su partido en las elecciones municipales, regionales o estatales (salvo excepciones, claro).

Internet da que pensar

Según las últimas estadísticas del Gobierno, sólo el 55 % de los manchegos usan Internet a diario. La mitad de la población manchega.
Pero el porcentaje de quienes lo han usado en los últimos tres meses llega al 60 %, con lo que una buena parte de la población no utiliza Internet para nada, absolutamente para nada.
Me viene a la mente aquel proyecto de B. Gates de llevar Internet y ordenadores a las poblaciones indígenas para que el conocimiento estuviera a su alcance, Internet es sabiduría.
Alguien tuvo que recordarle que aquellas personas a quienes pretendía ayudar no disponían de luz, o de agua; muchos ni siquiera disponían de alimentos de manera continuada.
Soy, y hay que ser, consciente del poder de la red en España y en las regiones, en los pueblos. Hablar de ello de nuevo es hablar por hablar.
Pero de lo que sí se podría debatir, de cara al poder de las personas, de la población civil, de su autonomía real ante los poderes públicos y su capacidad para la toma de decisiones en los asuntos que les competen directamente.
Se hacen necesarias herramientas más modernas que Internet. Y estas son las que hay que explotar, las que hay que potenciar.
Por cierto, la tele llega a todo el mundo, 99,5 % de la población.
(Todos los presagios pueden terminar por cumplirse)

Y ni siquiera hemos hablado de población rural y urbana.