Las entidades y profesionales que toman partido: Posicionamiento Político

Tomando café con cuatro profesionales de distinto ramo social, cultural y empresarial y discutiendo de las más variadas tonterías, surgió el tema de las ventajas o no del posicionamiento político-ideológico (que en España es partidopolítico). Todos los presentes somos conscientes de haber nacido en un momento concreto de la historia de España y disfrutar de una democracia madura y consolidada (al menos sobre el papel).
Nos lanzamos sin más al debate.
Entendíamos que posicionamiento ideológico no debería influir en las relaciones comerciales, en las relaciones laborales y mucho menos en la presentación de proyectos, presentación de curriculum, etcétera.
Pero surgieron las sonrisillas irónicas.
El más osado citó varios nombres y varias instituciones que están claramente marcadas ideológicamente (partidopolitizadas). Todos tuvimos que callar ante la evidencia.
Pero, ¿por qué no se valora más lo profesional, las ofertas empresariales con menor coste o más efectivas? Nos preguntamos.
Debido al posicionamiento.
"Y es que -comentó el empresario-a mí en una ocasión me dijeron de manera muy educada que debía posicionarme, que era un error por mi parte porque no llegaría lejos".
A todos nos pareció una frivolidad, pero una frivolidad que tenemos asumida.
Alguno de nosotros comentó que de cara a las próximas elecciones deberíamos tomar una decisión, provocar algún acercamiento para mejorar en nuestras carreras profesionales y empresariales respectivas.
Pero uno de nosotros dijo finalmente que aquello era una ordinariez, "no íbamos a ser nosotros como los demás, como esos que aprovechan una tendencia para sacar rendimiento. Nosotros debemos hacer un buen trabajo y de esta manera dignificarlo".
Aunque claro, la realidad no acompaña al respecto.
¿Qué puede hacer un profesional? ¿Dignificarse o tomar partido por una tendencia ganadora?

Sociedad Civil

La sociedad civil, ¿qué es?
Se supone que somos todos y cada uno de nosotros, en diferenciación al entramado militar y a la clase política; es decir, mucha gente aunque no todo el mundo.
La definición formal es mucho más amplia y cada sociólogo y filósofo ha dado la suya particular a lo largo de la historia, de manera que os recomiendo una buena biblioteca y paciencia.
Una de las cosas que se suele decir como característica de la sociedad civil es que resulta necesaria para la construcción y pervivencia de la democracia.
Palabras mayores que llenan la boca de muchos, la boca y los titulares.
Para el sostenimiento de una democracia son necesarias muchas cosas, la articulación de la sociedad civil es una de ellas, pero en esta misma definición radica la trampa de la mayoría de las democracias pues el control de la sociedad civil hace más fácil el control del poder. El control y el sometimiento no es siempre posible pero hay muchos recursos para ellos.
El más sencillo y utilizado es, sorpresa, el dinero. Otro de ellos, muy relacionado con el anterior, el acceso (o la promesa de) al poder con lo cual se puede presumir de sociedad civil y articulación de la misma aunque realmente las asociaciones y entidades dependan indirectamente (o no) de los diferentes gobiernos (regionales, locales, estatales).
¿Cuántos casos se pueden citar de asociaciones de vecinos que callan la crítica ante la promesa del arreglo de una acera, la mejora del alumbrado o la subvención para las fiestas patronales? ¿Cuántas asociaciones sobreviven y malviven gracias a ayudas administrativas que no llegarían si criticaran de manera directa la gestión de dichas administraciones?
El listado es amplio y velado.
Estos son ejemplos de sociedad civil, aunque el ejemplo más sencillo es la sociedad articulada. Falta saber en torno a qué y con qué fuerza se articula.

La inteligencia de la oposición

El Partido Popular ataca duro en los meses estivales, es una buena táctica, da la sensación de que trabajan incluso en verano, cuando el resto se va de vacaciones.
No han dejado de criticar, como debe ser, al partido en el Gobierno y al Gobierno en sí, lanzando los dardos contra la falta de orden, de contenido y de programa. De hecho han propuesto medidas medio concretas tanto a nivel regional (hablo desde Castilla-La Mancha) como a nivel estatal. Pero son medidas con trampa.
Las que se proponen en la región tienen una trayectoria de corto plazo: en mayo se sabrá si el tirón de Mª Dolores de Cospedal es cierto o gana la inercia y el poder consolidado (y extendido) del PSOE; de ahí que puedan proponer lo que quieran, incluso podrían prometernos el sol y la luna. Cosa que no puede hacer el partido en el poder porque ha tenido toda la democracia para hacerlo (no puedes proponer mejoras porque implicaría un reconocimiento del trabajo mal hecho).
A nivel estatal, su máximo dirigente propone reformas de gran calado a todos los niveles, hoy mismo las ha hecho públicas pero no al detalle, como corresponde a un buen político, pues es mejor generar un debate alargado en el tiempo y sobre aspectos concretos, y llevar la voz antes que dejarse arrastrar. (Se llama jugar en campo propio).
Estas medidas abarcan todo el espectro político y social, todo abosolutamente, con lo cual se puede permitir ir desgranando programa (aunque no lo tenga perfilado) para demostrar que el Gobierno no hace nada en todos y cada uno de los puntos que su partido propone.
Es decir, su propuesta esconde la crítica. Una táctica muy buena porque bajo la máscara de las propuestas se esconde continuar con el juego de la crítica debastadora.
Que no se nos olvide que no habrá elecciones generales (las de ZP y Rajoy) hasta dentro de dos años, 2012, con lo cual podrían prometer el sol y la luna nuevamente.
Dos lecciones de política que se basan en el desgaste del enemigo y el aprovechamiento de la crisis (y no me refiero solo a la económica).